Los sentidos humanos, ventanas engañosas con las que vemos el mundo, y nos vuelven frágiles.
Tu fragilidad y la mía, por donde vemos sin mirar y oímos sin escuchar.
¿Qué puedo decirte si todo me da vueltas?
Apenas y nos conocemos. Y de una forma tan extraña: hablándonos durante horas, viéndonos tan sólo un instante
Suficiente para haber volteado la mirada y sentirte como un bálsamo que me curó una herida, pues también tengo mi propia historia...
¿Fue real o lo imaginé?
Contigo mi vista se nubló y mis oídos se ensordecieron. Estuve ciego por ver cosas que no fueron, y sordo por escuchar voces que no me hablaron.
Me hiciste ver dos huellas sobre la arena. No una sobre la otra, sino a un lado. Diferentes, pero juntas.
Me hiciste escuchar el sonido de las olas y las gaviotas. Así, entremezcladas.
Pero ¿cómo mostrártelo? Si te veo y desapareces te busco y te escondes.
Te grito y no respondes.
Te hablo y no me contestas.
Te susurro y no me escuchas.
Estás sorda a mis palabras y ciega a mi luz. Ni me ves, ni me oyes ¿es así como decides ser para mí?
Dices que "el amor llega solo". Y me pregunto si podremos ayudarle a llegar. Hacer lo que podamos; no más, no menos.
Dices que buscar sanar para darte por completo una vez más Y me pregunto si al darte por completo podrás sanar.
Escuché que el amor es la renuncia de uno mismo para brindarse "sólo porque sí", me pregunto si ahí está la sanación.
¡Qué engañosos son los sentidos!
Te impidieron ver que yo no quiero competir para ganarte, pues no eres un trofeo. Tan sólo quise mostrarte lo que soy, que me permitieras haber visto lo que eres.
Abre tus oídos y escucha.
Te hablo con un afecto que puede convertirse en amor ¿Amor? Sí, sé que puedo amarte porque lo necesito, porque soy capaz. Y porque tú tienes un corazón.
Yo he dado un paso ¿y tú? Así, libremente, sin ataduras, ni engaños. En busca de un amor que ni tú, ni yo hemos conocido jamás.
¿Es tan dificil entenderlo? No te pido que cambies tus planes, sino que los compartas conmigo.
No te pido que cambies de lugar o seas otra persona para amarme, sino que lo hagas ahí, en donde estás y con lo que eres.
Sabes que no busqué tus placeres, sino tus cualidades. Abramos realmente los ojos y los oídos. Veamos y escuchemos lo que somos.
Llegué a soñar, no con "tu" amor, ni con "mi" amor, sino con "nuestro amor", uno que simplemente surgiera y nos uniera.
Y si acaso nos volviéramos a encontrar, ojalá sea con los sentidos despiertos y la voluntad dispuesta en nuestros corazones.
Y sólo entonces podremos ver y escuchar la VERDAD DEL AMOR.

No hay comentarios:
Publicar un comentario